Concluido por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE) el recuento de votos para conocer los diputados por el departamento de San Salvador, los ex candidatos Josué Alvarado (PDC), Erving Ortíz (GANA), Oscar García (PCN) y Douglas Aviles (CD), vuelven a quedarse si un curul en la Asamblea Legislativa.

Y es que la asignación de escaños tanto en número de diputados como en preferencia, no tuvo la variación que los ex candidatos y demandantes ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) esperaban y aseguraban, en comparación a los resultados arrojados en el escrutinio final.

La demanda interpuesto por los excandidatos, que desde un principio no contaba con el aval de sus partidos políticos, ocasionó que la Sala de lo Constitucional ordenara suspender la instalación de los 24 diputados por San Salvador, por lo que el pasado uno de mayo, fecha que inició el período legislativo 2015-2018, solo se instalaron 60 legisladores dejando una sesión abierta a la espera de que concluyera este proceso.

Josué Alvarado (PDC), Erving Ortíz (GANA), Oscar García (PCN)  argumentaron ante la Sala de lo Constitucional que no se contaron debidamente las marcas sobre sus rostros y por el contrario, y que de forma deliberada, estas fueron adjudicadas a otros candidatos de sus partidos.

A pesar que el final del recuento arroja que las marcas en su mayoría no se habían contado bien por parte de las JRV, también establece que la brecha entre los demandantes y los diputados que resultaron electos en el escrutinio final creció.

Así, Josué Alvarado de estar abajo en preferencia del Dr. Rodolfo Parker por 7,234 marcas de acuerdo al escrutinio final, luego de la reclasificación de votos terminó con 8,253 marcas por debajo, es decir, la diferencia se amplió en más de mil votos.

Caso similar es el del Óscar García quien a pesar de aumentar únicamente 478 marcas, quedó a 21,791 votos de Cristina López; Erving Ortíz, de GANA, luego de denunciar en reiteradas ocasiones que Guillermo Gallegos había ordenado quitar sus marcas, terminó ayudándole, pues el escrutinio final arrojó que el líder del partido naranja había obtenido su diputación en base a residuo.

La reclasificación de votos hechas por el TSE cambió este panorama, y Guillermo Gallegos se adjudica la diputación por cociente.

Mientas, que el caso de Douglas Avilés quien interpuso su demanda por separado, adujo ante la Sala de lo Constitucional  que se registraron anomalías en  60 urnas, en las cuales su partido no registros votos.

El recuento tampoco le daría la razón al líder del CD, quien además de perder su diputación, su partido estaría por desaparecer al no lograr los votos mínimos (50 mil) para sobrevivir.

Durante el tiempo que duró el recuento de votos, solo Douglas Avilés y Josué Alvarado se miraban de forma constante mientras que Óscar García realizaba visitas breves y esporádicas en el lugar del proceso y Erving Ortíz paso invisible durante todo el proceso.

Ahora será el turno de la Sala de lo Constitucional, que luego de recibir el informe por parte del TSE decidirá si hubo o no violaciones a los derechos constitucionales de los demandantes y ratificar la validez de las credenciales de los 24 diputados de San Salvador que por el momento son de carácter temporal.

Algo que permitirá a la Asamblea Legislativa retomar sus funciones que no trabaja por decisión de los líderes de partidos políticos desde que se instauró el uno de mayo a la espera que finalizará este recuento.