El titular del Órgano Legislativo dice que la situación financiera del parlamento es crítica y habrán acciones en favor del ahorro.

Ricardo Larín

El presidente de la Asamblea Legislativa, diputado Norman Quijano, aseguró hoy en entrevista televisiva que la institución está en “situación crítica” en cuanto a las finanzas, debido a la cantidad de remuneraciones que se deben cancelar.


Ante eso, el titular del legislativo dijo que deben tomarse decisiones drásticas y aunque no habló de despidos como tal, Quijano hoy tiene la potestad sobre las contrataciones otorgadas por la junta directiva.

“Este puesto asume una gran responsabilidad. Me he encontrado con una situación crítica en Asamblea Legislativa. Estamos sobregirados en el rubro de remuneraciones, se ha tenido que tomar dinero de otros rubros para pagar remuneraciones”, aseguró Quijano.


El diputado añadió que en este caso, el dinero que no se utilizó en seguro médico privado, $6 millones en 2015 y reducido a $3.5 millones en el 2016, se ha utilizado para complementar remuneraciones, para los más de 2 mil empleados que tiene la Asamblea Legislativa.

“Esta situación es insostenible para la Asamblea y tomaré decisiones drásticas al respecto”, adelantó Quijano.

El presidente legislativo dijo que “cuando los otros directivos vieron las finanzas de Asamblea, decidieron darme las facultades sobre contrataciones, agradezco la confianza que me han dado (…) hay que  tomar decisiones fuertes y enérgicas”.

Quijano dijo que pese a ciertas resistencias de algunos diputados, sobre todo con las asignaciones individuales a parlamentarios para contrataciones, estará abierto al diálogo con los legisladores, incluso a reunirse después de celebrarse la sesión solemne de instalación.

En cuanto a las asignaciones de oficinas para parlamentarios, Quijano dijo que los diputados Leonardo Bonilla (No Partidario) y Juan José Martel (CD) ya tienen oficinas, pero que ayer todavía dos diputados de ARENA no contaban con una.

Respecto a la construcción del nuevo edificio legislativo, proveniente de un préstamo del BCIE aprobado por $32 millones en el 2015, Quijano avaló su construcción.

“En este tema (nuevo edificio legislativo) voy a dejar a los técnicos expertos que hablen, ha habido una crítica grosera en redes (sociales) sobre esto”, destacó.