Está bien que escuchemos a algunos neófitos de la política hacer promesas de campaña que son difíciles de cumplir. La misma novatez les puede jugar una mala pasada. Pero que candidatos que buscan reelección hablen de hacer/ejecutar cosas que no han hecho en tres años, eso es una verdadera bofetada a la población.

Y principalmente si estas propuestas son tan irresponsables como prometer al ciudadano cosas – en este momento imposibles de cumplir – como que recibirá una mejor seguridad, cuando por más de cinco años El Salvador aparece en el listado, nada honroso, de los países con alta tasa de homicidios por habitantes.

Hacer promesas de campaña que tengan que ver con aumentar servicios o generar más Estado es irresponsable. Sobre todo si son los mismos diputados, y muchos van a reelección, los que aprueban una Ley de Responsabilidad Fiscal y saben que no pueden aprobar una ley si esta requiere un financiamiento, porque afectaría la reducción del déficit fiscal.

Ahora, hay que decir que las propuestas de mayor seguridad, fomento al empleo y mejoras salariales son las más peligrosas porque endulzan el oído de la población, pero son etéreas.

No existe, o yo no he visto, una tan sola propuesta que plantee quitar la grasa del Estado, reducir el gasto a través del funcionamiento del sector público con los escasos empleados que deberían funcionar.

Este medio ha hecho una excelente pregunta a los candidatos que buscan una curul: ¿Estado grande o Estado pequeño? No me sorprende incluso que no sepan ni siquiera qué significa esto, pero esto solo refleja la falta de capacidad que tienen algunos.

Pero los candidatos a reelección tampoco plantean propuestas para mejorar esto, y es grave a sabiendas que el país debe honrar una deuda de más de 2 mil millones de dólares antes del 2024 y se esté pensando en más préstamos o emisión de más deuda como si la única solución fuese “bolsear” al ciudadano y ampliar la deuda al infinito.

Cuidado con esas propuestas, veamos con lupa a los candidatos y sobre todo no dejemos de votar el próximo 4 de marzo. ¿Por quién? Por aquellos candidatos que consideremos mejor, luego de un proceso de selección acorde, con el ciudadano conociendo las propuestas de cada candidato.


  • Por: Diego Jiménez Rocha