Gremiales señalan que se está limitando la generación de empleos y el desarrollo económico del país.

Gabriel Recinos

La Comisión para la Facilitación del Comercio (CIFACIL) manifestó su rechazo al veto del presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, a la Ley de Simplificación Administrativa, avalada el pasado 25 de septiembre.

“Reiteramos nuestro rechazo al veto del presidente a la Ley de Simplificación Administrativa, pues esta decisión es un no a la modernidad, a la inversión nacional y extranjera y una falta de atención a la población que clama celeridad en sus trámites”, reza parte del comunicado de CIFACIL.

Para Javier Steiner, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador (CAMARASAL), el veto es un mensaje de cero voluntad del Ejecutivo. “No vemos voluntad real del gobierno para solucionar la burocracia”, añadió.


“El fin de la Ley de Simplificación era que El Salvador creciera, aumentar la competitividad de las empresas (…) Si no le apostamos a estas leyes que le van a dar competitividad a las empresas, seguiremos en este rumbo que lleva el país”, explicó Steiner.


Para CIFACIL, el veto a la ley implica que se continuarán realizando trámites innecesarios, complejos y arbitrarios, exigencias de documentación no respaldada por las leyes y la solicitud de duplicidad de documentos, entre otros puntos.

El veto, agregó Steiner, le da un sí a la discrecionalidad de los funcionarios, lo que puede prestarse para que haya corrupción.

Esta semana, a raíz del veto a la ley, ARENA presentó una iniciativa para la creación del Organismo para la Mejora Regulatoria y Facilitación de Trámites Administrativos.