Esta opinión es más una advertencia de lo que se vendrá en las próximas semanas, un recopilatorio de posibles aprobaciones e intensas reuniones de partidos políticos que buscan los privilegios que conllevan formar parte de la junta directiva de la Asamblea.

Lo primero y más importante es la gran cantidad de préstamos que se podrían aprobar en estos días. El FMLN tratará de empujar el tema de aprobar la mayor cantidad de préstamos posibles, entre ellos, caminos rurales, hospital Rosales, préstamo para la PNC, entre otros. Como siempre ocurre, la legislatura intenta dejar aprobados todos los préstamos posibles, aunque en esta ocasión se cuenta con la Ley de Responsabilidad Fiscal que hay que cumplir.

Otros temas que generan mucho ruido, pero que en esencia no podrían pasar por la correlación de fuerzas, son la despenalización del aborto, la aprobación de un impuesto predial y la posibilidad de crear nuevos impuestos. Temas que levantan ruido, pero no generan el debate a profundidad.

La ley de agua y la ratificación del derecho al agua son otros temas sensibles en la población; no obstante, falta mayor estudio para que se concreten como tal y se puedan aprobar en el pleno.

Una iniciativa para que los ciudadanos paguen por la seguridad de los diputados salientes, sin duda alguna, generará el debate entre la clase política y la población. Un aspecto a tomar en cuenta será ver qué diputado decide renunciar a este privilegio.

De igual forma, los ciudadanos deben estar alertas a cada reunión de comisión donde se pretendan aprobar cuestiones que ni siquiera se han estudiado previamente, dada la urgencia por el cierre legislativo.

Y no menos importante, las negociaciones por la presidencia de la Asamblea y quiénes conformarán la nueva junta directiva. La reducción de directivos es lo menos que se plantea en el ideario, seguido de la supresión de privilegios como transporte, vales de gasolina y viáticos. Sumado a esto, la austeridad debiera verse reflejada en la disminución de misiones oficiales, porque son fondos públicos.

Así es que a menos de tres semanas de finalizar la legislatura 2015-2018, el ciudadano debe estar alerta de lo que se propone. Después de todo, en períodos cercanos a las vacaciones y a finales de periodos legislativos se han aprobado leyes dañinas para la población.


  • Por: Diego Jiménez