En los últimos días, en diversas conversaciones con distintos grupos, he notado una clara deformación de conceptos que giran alrededor de las ideas de libertad. Cuando hablo de individualismo con muchos jóvenes, éstos tienden a verme extraño porque los conceptos han sido deformados y hasta satanizados. Y con la mayor parte de los términos dentro del vocablo liberal sucede lo mismo. Curiosamente son esos mismos conceptos que a los liberales nos apasionan tanto y son clave en nuestra defensa, ¿es casualidad?

No es coincidencia que los diputados del FMLN vivan expresándose peyorativamente cuando hablan de ideas como libre mercado y capitalismo. Debo aclarar que menciono solo al FMLN porque es quién sí tiene clara una ideología. El resto de los partidos se prestan a lo momentáneo. Ni siquiera ARENA, tiene claro qué busca. Pero el FMLN sí, socialismo.

Por lo que es importante que analicemos cómo éste opera de forma sublime. Mientras vemos acciones socialistas evidentes como crecimiento estatal, asistencialismo y paternalismo; a través de programas sociales y subsidios; también lo vemos en medidas como aumento de impuestos. Pero no queda ahí, va más allá. Su lucha también es ideas.

Gramsci un teórico italiano, fundador del partido comunista italiano, implementó y desarrolló la idea de hegemonía cultural asegurando que la mejor revolución no necesitaba armas sino que sembrar ideas en la sociedad. Esto se desarrollaría a través de intelectuales, personas mediáticas que son escuchados por otros.

Muchos han creído erróneamente que solo con estar en el poder estatal las cosas se pueden cambiar. Sin embargo, no es totalmente así los líderes políticos y analistas juegan un rol importante no solo a nivel de ejecución, sino además y en mayor escala a nivel de opinión pública.

Que analistas como José María Tojeira y Dagoberto Gutiérrez existan con los discursos de siempre no es coincidencia y si bien no son afines o seguidores de FMLN son clara muestra del trabajo en educación y promoción de las ideas socialistas.

Esta mañana la presidenta de la Asamblea Legislativa en una entrevista habló sobre el capitalismo y el “neoliberalismo”, hablando totalmente en contra de ellos. Lo cual no solo es un respaldo a lo que muchos ciudadanos ya asumen, sino es un mensaje ideológico que nos demuestra nuevamente el rol de la opinión pública y de la fuerza de las ideas.

Si el socialismo no creyera en esta teoría gramsciana, los discursos que deterioran y distorsionan los verdaderos conceptos en torno a las ideas de libertad, no existieran. No es casualidad entonces, que en medio de crisis apelen al ataque ideológico en donde lo que preocupa son temas que ellos saben cómo relacionar. Pobreza-subsidios, salario mínimo-economía, pensiones-solidaridad.

Todo esto nos deja un enorme reto a los liberales. Primero, a dejar de creer que los ciudadanos no entienden las ideas de libertad solo porque no han leído teóricos y libros enteros de economía, porque los ciudadanos lo practican. Y segundo, a comenzar a asumir el reto de batallar en el terreno de ideas. No importa con quién, no podemos seguir permitiendo que las ideas que predominan en la sociedad sigan siendo las erróneas. No podemos continuar dejando pasar que los individuos crean en el colectivo y no en ellos mismos, ni que ser dependiente del Estado sea el objetivo. Los ciudadanos merecemos más, por eso la libertad nos necesita como guardianes y luchadores de nuestras ideas.

* Sandra Cárcamo, Columnista de Curul 85