¿Quiénes nos mienten?

Da tristeza ver la realidad de nuestro querido El Salvador, la clase política velando por sus intereses y el pueblo trabajando para subsistir, no para vivir sino para ir pasándola. Entonces nos preguntamos por qué clase de personas votamos, que hace el gobierno en turno, que hacen los funcionarios de todos los estamentos del estado por la gente de este país y concluimos que todos nos mienten para lograr sus objetivos político y/o personales o de grupo. Es importante hacer un análisis retrospectivo para ver cómo hemos llegado a esta situación, de quién dice la verdad y quién nos miente.

En la gran variedad de programas de opinión que hay para todos los gustos y colores políticos, programas manejados por la izquierda o la derecha, por dinero e intereses de poder, por los que definen líneas editoriales etc., la ciudadanía ya no sabe definir quién le miente y quién realmente le dice la verdad, el último caso de moda: las pensiones. Porque en este país todas las semanas esperamos el ‘boom’ de la noticia que tendrá al pueblo entretenido, que robó, que se arregló la nariz, que viajó, que lo vieron en un restaurante con vehículos del estado, que se pintó el pelo, un sinfín de noticias, y la realidad nacional bien gracias, y los problemas del país después del sábado del Buen Vivir… todo está bien y entonces que hacemos.

¿Quién dice la verdad de las pensiones? Ya que el descaro con el que mienten los funcionarios de gobierno y los políticos del FMLN es realmente de personas sin escrúpulos y sin ninguna moral para salir en estos programas de entrevistas, porque da pena ver la realidad de nuestra clase política gobernante, da vergüenza ver la forma de expresarse de los interesados en ganar dinero, privilegios y poder. Pero no hay que olvidar que la derecha también miente, no en la magnitud de la izquierda, ya que recordemos que en el caso de los populistas es su modo de operar engañando al pueblo, lo que no toman en cuenta es que este pueblo está despertando y enterándose de quiénes son los verdaderos fariseos que tenemos en este país.

En el caso de las pensiones no hay duda después de ver los argumentos del Gobierno y las pruebas que presentan los responsables del manejo de las mismas, podemos determinar que estamos enfrente de una falacia de parte de las autoridades del gubernamentales y comprobamos, una vez más, que los partidos políticos satélites le venden su voto al mejor postor. Tenemos que ser cautos en las opiniones que vertamos sobre el accionar de unos y otros para no cometer el error de ser víctimas del engaño populista de nuestros empleados públicos.

  • Por Enrique Rosales