¿Qué pasa con los asesinatos diarios en El Salvador?

Actualmente en el país tenemos que lamentar un promedio muy alto de asesinatos diarios, que hoy no sabemos cuántos son en realidad, ya que el gobierno a través de la Policía Nacional Civil maneja estos datos a su discreción y no con la realidad que eran manejados por el ente que conoce a ciencia cierta los datos reales, y nos referimos al Instituto de Medicina Legal (IML), pero la intención de estas líneas no son colocar en disputa los datos, sino reflexionar que es lo que realmente pasa con estos lamentables hechos que enlutan a nuestro pueblo y no discriminamos el móvil de los asesinatos, porque debemos entender que son seres humanos y salvadoreños.

Cuando los diferentes medios de comunicación cubren los lamentables hechos de violencia escuchamos las siguientes preguntas: pertenecía a grupos de terroristas, era marero, fue causa de las extorciones, disputa territorial, etc.; y el sin fin de respuestas de las autoridades es muy prematuro, no podemos confirmar, pareciera que, etc.;  esta es la reflexión a la que queremos llegar, que al final de todo hecho de sangre, la respuesta del millón es que las investigaciones arrojaran los motivos y a los victimarios. Y entonces nos preguntamos de la cantidad de asesinatos que suceden a diario, ¿Cuántos casos son resueltos? Uno, dos, tres, cuantos, y es importante mencionar que cuando los fallecidos pertenecen a alguna organización que reclame la investigación, tal vez las autoridades se esforzarán por dar alguna respuesta a estas exigencias, pero si el fallecido en un salvadoreño común y corriente nunca se conocerá a los responsables y es más nunca se investigará el hecho.

Es lamentable esta realidad, pero debemos de denunciarla, porque el nivel de impunidad en estos hechos es enorme y esto promociona, en el ámbito de los delincuentes que el nivel de riesgo sea aceptable, en el sentido que nunca los van a capturar y peor condenar, y no podemos negar la gran cantidad de capturas diarias que se ejecutan por parte de las autoridades, pero son certeras, se inician procesos legales robustos o salen después que no se les puede comprobar nada, es un desgate innecesario para la PNC y sus guardaespaldas de la Fuerza Armada o es una política de Estado para hacer creer a la población de la efectividad de su combate a la delincuencia. Un investigador en el área de la extorsión comentaba ‘que en su labor investigativa de un hecho de extorción que el delincuente le manifestó que él no se reuniría con la persona que le debía de entregar el dinero, sino que mandaría a un menor de edad porque si los capturan se los llevaban a la correccional y al corto tiempo estaban ya de nuevo con ellos’, esto es una muestra fehaciente de lo que queremos dejar establecido, que la misma situación que no permite desarrollar las investigaciones sean estas por falta de personal capacitado, por no contar con medios científicos actualizados, por no contar con bases de datos actualizadas, porque la cantidad de delitos superan la capacidad instalada de las autoridades en el área de investigación, se instala la incertidumbre de la población en decir hacia dónde vamos.

Que sugerimos ante esta situación, el actual gobierno, dándole cumplimiento a proyecto del Socialismo del Siglo XXI, se ha convertido en un pulpo, que se le reproducen sus tentáculos a diario, para inventar planes y programas que quedan inconclusos, solamente para que puedan cumplir sus cometidos del referido proyecto, de generar súper poderes e injerencias del estado en la población, metido en todo pero realizando muy poco. Señor Presidente con tanto intelectual a su servicio, no es capaz de priorizar los problemas de país y focalizar esfuerzos, recursos humanos, recursos económicos (que no hay dicho de paso), ayuda internacional y de verdad gobernar para los salvadoreños, en vez de andar celebrando cumpleaños de dictadores fracasados como faros que iluminan su programa de gobierno.

Enrique Rosales Columnista  de Curul 85