La controversia es a quién afecta o beneficia la derogación de la Ley de Amnistía

La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia determinó después de un gran debate jurídico, la derogación de referida ley; ocasionando un nivel de discusión política sin precedente alguno, ya que escuchamos posiciones de posiciones y verán por qué.

El primer planteamiento político es que a quién afecta esta derogación es a la Fuerza Armada, al FMLN o al partido ARENA; y la pregunta que acompaña este planteamiento es quiénes fueron los que cometieron delitos de asesinatos indiscriminados en el conflicto. ARENA no, la Fuerza Armada y el FMLN sí. Entonces, a quién daña más ¿A los miembros de la Fuerza Armada que participaron en el conflicto que ya están pensionados, fallecidos y que no ocupan cargos de funcionarios públicos (excepto un par de diputados y otros empleados públicos) o a los Comandantes y miembros del FMLN que son gobierno, diputados, funcionarios públicos y disque analistas políticos?

            Hoy analicemos las consecuencias de esta derogatoria, nadie irá preso, difícilmente la Fiscalía General de La Republica podrá judicializar algún caso en particular, nadie va a aceptar su culpa por el bien de las víctimas. Es cierto, hay casos emblemáticos pero después de más de 25 años de su cometimiento, ¿Cómo se va a investigar si el FMLN tiene el control de los archivos para poder investigar? La PNC, como órgano auxiliar de investigación, es dirigido por excombatientes del FMLN. En la Fuerza Armada ya no hay elementos que participaron en el conflicto y los archivos pudieron ser modificados, desaparecieron o no existen más. Otros documentos que pudieran servir para conocer casos como lo son las biografías o libros están descalificados para una investigación. Entonces, ¿a quién beneficia y a quién desfavorece la derogatoria políticamente hablando?

            Todos aquellos que bien o mal defienden los Derechos Humanos de este país, celebran esta derogatoria como una victoria para sus fines de los derechos humanos, o para sus fines económicos como el mantenimiento de las ONGs. No importa, qué lograrán: que el asesino o los asesinos pidan perdón o que digan donde está enterrado el familiar, o por qué lo mataron… Si es eso, son ilusos, no pasará.

En el FMLN unos dicen que es bueno, otros que no, otros que tal vez, otros que hubiera sido antes que hoy ya no. Midan con estas posiciones el nivel de involucramiento en los hechos de la guerra, como secreto a voces, ya sabemos quiénes fueron, tanto de los ex terroristas como los que pertenecieron a la Fuerza Armada. Por qué tanta controversia por lo que ya se sabe. Ejemplaricemos el asesinato de los jesuitas, ahí están en el banquillo de los acusados, a quién le interesa que pidan perdón si quieren extraditarlos, el asesinato sistemático de civiles, funcionarios públicos, alcaldes, ya se conoce y por la ley de amnistía no los acusaban y ¿Hoy qué pasará? Nada ¿Quién aceptará la participación directa o indirecta? Nadie.

Entonces, lo único que queda es lo que quizá más le afecta a nuestros funcionarios públicos del FMLN, el desgate político de conocer oficialmente quiénes son los involucrados. Las generaciones que no recuerdan o que no habían nacido cuando se desarrolló el conflicto sepan el lastre que los actuales funcionarios tienen, entenderán porque el país está en condiciones tan deplorables, en que nos tienen sumidos y porque se quieren perpetuar en el gobierno. No es por el bienestar del pueblo salvadoreño es por ellos, y solamente por ellos: los nuevos oligarcas dentro del neocomunismo.

Salvadoreño, reflexiona estamos ante una clase política que vive de nuestros impuestos, y que se enriquece con nuestro dinero y pretende seguir engañándonos para vivir, según ellos, una mejor vida.

            Si esta derogatoria sirve para cambiar el pensamiento de los salvadoreños bienvenida, y nuestro respeto a la Sala de lo Constitucional.