Desde tempranas horas, cientos de personas se hicieron presentes en los alrededores del Centro de Gobierno, para ser partícipes de la rendición de cuentas que el presidente Sánchez Cerén daría ante la población, minutos después de comparecer en la Asamblea Legislativa, donde por constitución debía rendir su informe de un año.
La multitud que esperaba la llegada del presidente de la República eran, en su mayoría, según denuncias, empleados de diversas instituciones públicas, que, lejos de estar en sus puestos de trabajo en día laboral, acompañaron la actividad proselitista del partido de Gobierno.
La diputada de ARENA, Karla Hernández criticó esta acción, al asegurar que se trataba de un «show político» y añadió que «estas personas deberían estar trabajando para la ciudadanía, pues para eso se les paga».
No obstante, la mayoría de dependencias del Estado acompañaron al presidente, tanto en su discurso brindado al pleno, como en el de la tribuna que realizó en las afueras de la misma, actividad que finalizó antes del mediodía.