El Dr. Miguel Fortín, ex director de Medicina Legal, participó en la ponencia “Violencia ¿existe una salida?” organizada por el Movimiento 300, donde consideró que para buscar una solución al problema de violencia que vive el país y que afecta a los salvadoreños es necesario llegar a conocer su origen y los factores que la generan. «Debemos luchar contra la indiferencia, impunidad y la amnesia histórica» aseguró Fortín, quien además agregó que es necesario “poner un contrapeso” a estos factores.

De acuerdo a Fortín, en el país no se cuenta ni se han impulsado programas que permitan la readaptación y considera  “urgente trabajar en ello”. Además explicó que para avanzar en la lucha contra la violencia «hay que hacer medidas coercitivas que permitan comenzar por recuperar el control territorial» y aclaró que «recuperar territorio no es llegar 20 minutos a La Campanera (colonia de Soyapango con alto índice pandilleril) e irse”.

Fortín Magaña recordó, durante su ponencia que la violencia y el fenómeno pandilleril no es nuevo en el país, sino que ha sido habitual desde los años de la Guerra Civil. Durante los primeros años de la posguerra se agravó con el tiempo y uno de los principales errores que ha permitido que evolucione es que no se le llame por su nombre. “Las pandillas son “terroristas” que la ciudadanía debe verlos como tal, a los mareros ya no les decimos criminales, delincuentes o terroristas sino –los muchachos-«.

Otro de los factores que ha permitido la evolución de este fenómeno es la aplicación de política, y es que declaró que  «las leyes aplicadas inadecuadamente presionan a que la agresividad se vuelva violencia rápidamente”, sentenció el ex director de Medicina Legal.

De acuerdo a datos de la Policía Nacional Civil (PNC), en El Salvador se comete en promedio doce asesinatos diarios; de acuerdo a las autoridades, se ha podido disminuir estas cifras debido a la aplicación de medidas excepcionales que se efectúan en los centros penales, y es que antes que entraran en vigor se tenía un promedio de 20 víctimas diarias.

Para Fortín, el principal factor para la protección al fenómeno de la violencia se obtiene fortaleciendo los valores familiares. “La familia es necesaria para resolver la violencia, no hay que destruirla», puntualizó.

 Además recordó que es necesaria una sociedad unida para combatir este flagelo y a la vez exigir acciones que conlleven a una solución real. «La desesperanza nos tiene raptados a los ciudadanos nobles y honrados, no seamos cómplices, no aceptemos la realidad y no aceptemos la apatía» y agregó que «la manifestación de la sociedad civil enseña a los mandatarios que son empleados del pueblo”.