Tras las reuniones sostenidas ayer entre el ministro de Hacienda, Carlos Cáceres, y del secretario de Gobernabilidad, Hato Hasbún, con diputados presuntamente de GANA y PCN, la propuesta de reforma de pensiones aun no cuaja entre todos los diputados.

Y es que precisamente, la reunión de ayer pretendía ‘convencer’ a los indecisos a apoyar el dictamen de reforma, se conoció que circuló por las distintas fracciones en busca de las firmas para que bajara al pleno hoy.

La negociación no tuvo los frutos esperados para el ejecutivo, pues Cáceres y Hasbún salieron del parlamento sin los votos necesarios (43) para aprobar las reformas.

«Nos reuniremos con quien necesitemos reuniros (…) Hay argumentos para aprobar o no la reforma. ARENA piensa que regresar al sistema de reparto es retroceder en las privatizaciones», manifestó Cáceres.

Con más esperanza que certeza, Cáceres dijo que «primero Dios, se apruebe la reforma esta semana», a pesar que la correlación de votos no ha cambiado mucho, desde el inicio de esta semana, cuando se rumoraba la intención del FMLN de aprobar la reforma.

Para el caso de GANA, Guillermo Gallegos sostiene en que no dará su voto, ni tampoco llamará a votar a un suplente para aprobarlo. Sus colegas de fracción, Francis Zablah, Mario Tenorio y Abilio Rodríguez también han manifestado que no votarían por la reforma. Los 11 votos de GANA serían clave para el oficialismo en caso de aprobar la reforma.

La quinta firma

Trascendió la tarde de ayer, que en busca de las firmas para aprobar el dictamen de la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto, se contaba con la firma de 4 diputados del FMLN, y una firma más de un diputado de otra fracción. La Comisión de Hacienda está integrada por 12 diputados: 4 diputados del FMLN, 3 de  ARENA, 2 de GANA, 2 del PCN y 1 del PDC.

Después de la visita de Cáceres y Hasbún al parlamento, fuentes internas de la Asamblea aseguraron que el dictamen circuló por las oficinas de los grupos parlamentarios en busca de firmas. Se necesitan 7 firmas como mínimo para que el dictamen baje al pleno y se discuta.

Hasta el cierre de esta nota, el dictamen no contaría con las firmas necesarias para ser presentado al pleno. El sistema mixto solidario que se pretende aprobar afectaría a cerca 670 mil trabajadores que migrarían del sistema de reparto, perdiendo el dinero de sus cuentas individuales.