Ya es costumbre que en el desarrollo de las plenarias no se encuentren la mayoría de directivos del Órgano Legislativo. Por lo general, es difícil ver a los 14 directivos haciendo pleno, lo que ha sido una queja constante de los ciudadanos, y movió al diputado Juan Valiente, de ARENA, a poner una iniciativa para reducir el número de directivos.

Pero ayer en la plenaria, la ausencia de directivos llegó a tal grado, que tuvo que repetirse la lectura de dos dictámenes de la Comisión de Cultura y Hacienda y Especial del Presupuesto, y su respectiva discusión y aprobación.

¿La razón? La ausencia de la titular de la Asamblea, Lorena Peña, y de los cinco vicepresidentes: Guillermo Gallegos (GANA), Ana Vilma de Escobar (ARENA), José Serafín Orantes (PCN), Norman Quijano (ARENA) y Santiago Flores (FMLN).

Ante ello, el diputado del PCN y octavo secretario directivo, Francisco Merino, asumió la conducción del pleno. Y así, al llegar a la aprobación del dictamen de Hacienda para transferir fondos del impuesto a telecomunicaciones (vea la nota aquí) este no alcanzó los votos suficientes para incorporarse en el pleno.

El dictamen ingresó con una reconsideración, para lo cual el diputado Merino no estaba facultado según contempla el Reglamento Interno de la Asamblea Legislativa (RIAL), que en su artículo 15 contempla las funciones que tienen los secretarios de junta.

Ninguno de esos mandatos especifica que un secretario directivo puede dirigir la plenaria o mucho menos hacer una reconsideración para modificar la agenda.

Fue la diputada de ARENA, Milena Calderón de Escalón la que se percató del error de procedimiento, y pidió que se revisara el reglamento, porque Merino no estaba facultado para esa acción. Lo que generó unos minutos de consulta con la gerencia legislativa.

Pero lejos de solucionarse el impasse, ocurrió otra inconsistencia en el pleno. La presidente Lorena Peña, se llamó a sí misma al pleno, algo que no está facultado a hacerse en el desarrollo de la plenaria. «Se reincorpora la diputada Peña», dijo la titular, e inmediatamente se tomó la decisión de repetir los dictámenes de Cultura y de Hacienda.

El mismo RIAL contempla que al menos un vicepresidente de la Asamblea, en ausencia de la presidencia debe dirigir la plenaria y tomar las decisiones en la conducción de la misma. En el momento en que ocurrió este hecho, solo los diputados Francisco Merino, Jackeline Rivera y Guillermo Mata se encontraban en el pleno.