Diputados aprobaron ayer, con 72 votos en la plenaria, un préstamo del Banco Interamericano de Integración Económica (BCIE) por un monto de hasta $32 millones de dólares para la construcción y equipamiento del nuevo edificio de trabajo de los diputados y grupos parlamentarios.

El actual edificio de los grupos parlamentarios presenta daños estructurales irreparables, originados por los terremotos de octubre de 1986, enero y febrero de 2001; y acrecentados con el sobrepeso del edificio.

«Yo estaba pensando como explicamos este préstamo sin inculcar pánico, pero creo que alguna información merece la ciudadanía sobre el tema, es necesario contar con nueva infraestructura», aseguró la presidente del congreso, Lorena Peña.

Según la parlamentaria, en la junta directiva «responsablemente contrataron a una empresa para que evaluara el edificio de fracciones legislativas». La auditoría detalló que las modificaciones arquitectónicas, como la instalación de piso cerámico sobre el que estaba anteriormente ha causado un sobrepeso en el edificio que lo pone en riesgo ante un eventual sismo.

Mientras, ARENA -quien se opuso el año pasado a la aprobación de este empréstito- brindó sus votos esta vez. La diputada Milena Calderón de Escalón explicó que «luego de conocer la auditoría del edificio, se corroboró que está en riesgo y por eso la necesidad de contraer esta deuda».

El préstamo con BCIE será pagado a plazos por 15 años, con tres años de período de gracia contados a partir de la fecha del primer desembolso, amortizando semestralmente, contempla el dictamen de la Comisión de Hacienda.

La aprobación de este dictamen causó rechazo entre algunos ciudadanos que se expresaron, vía redes sociales, en contra de este préstamo, en momentos en que el país no tiene un fiscal general nombrado, y que debió realizarse en esta plenaria.