La solemnidad del evento estaba dada, la espera y como es costumbre en la Asamblea Legislativa, larga y tediosa. Los accesos por los distintos puntos a las instalaciones del parlamento eran una invitación al caos. Además de todos los puntos de control que exige el protocolo para un evento donde todo el ejecutivo se hizo presente.
En el salón azul, ya los diputados se aprestaban a la llegada del mandatario, pendientes con sus celulares, tuiteando del evento o simplemente, recordando que esa misma mañana, mientras el presidente hablaba del combate a la delincuencia, ya se registraba una decena de homicidios en el país.
Sin la presencia de t20150601_104902odos los ministros del actual gabinete de gobierno, aparecieron viejos conocidos del pleno, como el expresidente Sigfrido Reyes, y ausencias como la del diputado Rodolfo Parker, del PDC.
Luego, el discurso, cuyo contenido fue muy criticado por la oposición, llevó poco tiempo, se resumió en destacar algunos logros del año de mandato. Arena, el principal partido de oposición, tenía unos carteles preparados con la etiqueta #BastaYa.
Tímidamente, algunos se atrevieron a levantar dichos carteles, sobre todo los diputados suplentes. Los demás, como es costumbre, se dedicaron a decir lo que piensan en las redes sociales, sitio habitual para la política 3.0 de hoy en día, pero sin propuestas más allá de ello.
El presidente elogió los paquetes escolares, la respuesta al desafío y demandas de los nuevos tiempos, además de asegurar que «al finalizar el quinquenio, tendremos un país mejor».
El país próspero, seguro y educado que pide Sánchez Cerén contrastan con las cifras de homicidios diarios, y las protestas que ocurrían en las afueras de la Asamblea, con la gente exigiendo al mandatario más medidas de seguridad, empleos y educación de calidad, ejes de trabajo mencionados en la toma de posesión; y que siguen haciendo eco en la población.