Aunque los diputados de la subcomisión Política creada para entrevistar a los 30 aspirantes a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) deben documentar los criterios de selección amparados en la jurisprudencia vigente, durante los últimos quince días no resistieron la tentación de adelantar preferencias y  juicios  y aclarar que las deliberaciones finales no serán públicas para la sociedad civil  y los medios de comunicación.

El 19 de junio cuando la subcomisión concluía su tercera jornada de sesiones y aún faltaban por entrevistar al 50% de los aspirantes; el diputado Antonio Almendariz del PCN dijo a los periodistas “tengo favoritos pero no puedo adelantar criterios”.  Pero reafirmó que las deliberaciones finales no serán públicas.

Tres días antes en la primera ronda de entrevistas, el diputado de GANA, Guillermo Gallegos confió públicamente a la jueza Sandra Luz Chicas que había votado por ella en las elecciones de la FEDAES. Chicas resultó ser la abogada con más votos en las elecciones de abogados.

Gallegos había dicho a los periodistas, que la subcomisión buscaba  magistrados idóneos, capaces e independientes; pero al día siguiente afirmó que la deliberación sobre los candidatos se haría al interior de los partidos políticos y luego se conocerían los nombres.

Santiago Flores, del FMLN, dijo este lunes que “buscan profesionales que garanticen armonía entre los poderes del Estado”. Flores se refería directamente a la elección 2009 de 4 magistrados de la Sala de lo Constitucional, cuyas resoluciones han adversado el gobierno, la Asamblea y los partidos políticos, en especial, el FMLN.

Los juicios se producían cuando los diputados no han tenido la oportunidad de revisar los atestados de los aspirantes y aun no contaban con información de instituciones públicas sobre los candidatos.

La subcomisión sesionará de nuevo el miércoles cuando ya esté vencido el plazo para la elección y será a puerta cerrada. “Las deliberaciones finales no serán públicas”, sentenció nuevamente Antonio Almendáriz. En esto están de acuerdo todos los partidos políticos, quienes podrían repetir episodios anteriores de realizar un simple reparto de cargos.