Juan Valiente, diputado electo por el partido ARENA  dice que no se puede concebir un país con gobernabilidad con la tesis que el partido oficial anule la fuerza electoral y la legitimidad política del principal partido de oposición en la Asamblea Legislativa.

Valiente dice que la firma del protocolo de entendimiento debe propiciar este primer encuentro entre las fuerzas legislativas mayoritarias: ARENA y el FMLN,  que obviamente atienda la voluntad expresada en las urnas, pero principalmente para que sea un primer paso en la forma como abordar la complejidad de temas que afectan al país.

juan1El legislador electo dice que ARENA y FMLN deben necesariamente establecer acuerdos que permitan la conformación de la junta directiva en la Asamblea, su presidencia y la distribución de las comisiones de trabajo. “Es un camino que debemos recorrer”, enfatiza, ya que habrá decisiones legislativas que requerirán de la mayoría calificada o sea los 56 votos, y será importante la capacidad de acuerdos que aporte el partido de oposición.

“Temas como la deuda, el déficit fiscal, el tema previsional y las elecciones de segundo grado como los magistrados de la Corte Suprema de Justicia requieren de acuerdos entre ARENA y el FMLN y por eso es importante conversar desde ya”, refirió el legislador electo.

No se opone a que las minorías también tengan representación en la mesa directiva de la Asamblea.

Valiente fue uno de los diputados más votados en el departamento de la Libertad. Dice que le gustaría integrar en la Asamblea las comisiones de Economía, Educación, Asuntos Municipales, pero también muestra algún interés en la comisión Financiera o en la comisión de hacienda. El liderazgo de su partido ya trabaja en la distribución de los diputados en los grupos de trabajo.

ARENA logró en las elecciones de marzo 35 diputados, un aumento en escaños si consideramos que en 2012 logro 33; pero cinco de ellos se marcharon para formar lo que denominaron Unidos por El Salvador.juan6

Valiente opina que la presidencia de la Asamblea Legislativa debe reservarse para una persona conciliadora, que busque y establezca consensos entre los grupos parlamentarios  y se aleje de los típicos rasgos de  un dictador. También apoya la eliminación de privilegios para el presidente de la Asamblea; aunque reconoce que el Reglamento Interno no establece distingos con el resto de miembros de la junta directiva o los diputados.