El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Julio Olivo y el magistrado Fernando Argüello mostraron diferencias por el procesamiento de actas, que evidencia hasta el momento, serias dificultades en el sistema informático.

Mientras Olivo mencionó que la mayor dificultad del proceso había sido la divulgación de datos, y el proceso de las mismas, por lo que se comenzaría a ver resultados «muy pronto».

«Las actas están viniendo, algunas juntas receptoras de votos como ya lo habíamos anunciado están presentando mayor lentitud», dijo Olivo.

Sin embargo, el magistrado Fernando Argüello no piensa lo mismo, pues aseguró que no comparte las declaraciones de Olivo sobre el proceso de las actas.

«Como magistrado, no comparto las palabras del presidente Olivo. No acepto esos datos que se están transmitiendo en este momento», afirmó Argüello.

La captura de la imagen de las actas llegan a cuenta gotas al sistema, que va registrando una a una, las actas, pero no son «datos firmes».

Olivo reiteró su llamado a la paciencia a los partidos políticos, y a los electores, pues la «complejidad del proceso mantiene el impasse en la transmisión de datos».