Con una sesión solemne, en la que, a diferencia de otras y por decisión de la nueva junta directiva no se ofreció un cóctel a los invitados, la Asamblea Legislativa inauguró oficialmente el periodo legislativo 2015-2018. El inicio de la legislatura anterior y que presidía Sigfrido Reyes costó al Estado $20 mil y se ofreció a los invitados un coctel cuyo menú contaba con caviar, medallones de langosta, variedad de vinos entre otros antojos.

Para esta sesión hubo que esperar 19 días ya que los partidos políticos decidieron esperar a que la Sala de lo Constitucional validara el recuento de votos hechos por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Al evento asistió el presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, así como la mayoría de miembros del gabinete de gobierno, el Órgano Judicial asistió casi en su totalidad, pues de los cinco magistrados de la Sala de lo Constitucional, solo su presidente Dr. Armando Pineda asistió a esta sesión.

Miembros de gremiales empresariales, alcaldes, gobernadores y familiares de los diputados también se hicieron presentes en el evento que marca el inicio de esta legislatura.

La sesión solemne inició con  la entonación del himno nacional por parte de los diputados y asistentes, en esta ocasión los protocolos fueron respetados puesto que ninguno de los presentes lo entonó con la mano izquierda al pecho.

“Es para mí una satisfacción que se haya instalado por fin la Asamblea Legislativa con sus 84 integrantes, como manda la Constitución y con ese acto se haya restablecido el orden constitucional de nuestro país, el cual había sido vulnerando dejando por unas semanas roto el sistema de funcionamiento del Estado”, inició su primer discurso como presidente de la Asamblea Legislativa, la diputada Lorena Peña.

La nueva asamblea tardó 14 días en instalarse luego que por decisión propia los partidos acordaran esperar que el TSE finalizara el recuento de votos para diputados por San Salvador ordenada por la Sala de lo Constitucional, ante una demanda por algunos candidatos inconformes por los resultados electorales.

La resolución de la Sala ordenó poner en carácter provisional las credenciales de los 24 diputados de la capital y suspender únicamente la instalación de los parlamentarios de San Salvador, pero no detenía que el resto de parlamentarios iniciara labores.